SOBRE MUHARRAM

 

 

 

 

EL MARTIRIO DE AL-HUSAIN (P)

 

Recordamos en estos días de Muharram, los diez primeros días del  primer  mes del calendario islámico, el martirio del tercer  Imam, con él sea la Paz, Al-Husain hijo de Alí Ibn Abi Tálib, con ambos sea la Paz. Debemos recordarlo de la manera más escrupulosa posible con profundo sentimiento y consideración del pensamiento, meditar  sobre el significado de su martirio. El día 10 de Muharram culminó la fecha del martirio y la prueba para más de 70 familiares del Profeta (BPDyC). Su  nieto a quien llamaba el Mensajero su hijo, Al-Husain (P), cabeza de la familia por ese entonces, y decenas de mujeres y niños pequeños de la Descendencia profética, fueron masacrados en un lugar llamado Karbalá, en el actual Irak.

·         El hecho histórico es una cosa y el significado  interior es otra distinto. El hecho histórico es apariencia, el significado interior es lo que debe  perdurar y lo que perdura hasta nuestros días. No podemos volver atrás físicamente en el tiempo para  auxiliar al Imam Al-Husain, con él sea la Paz, y a la Descendencia profética, si pudiéramos lo haríamos.  Pero sucedió algo en el pasado que constituye un signo que ha quedado para todos los tiempos, y debemos pensar en el significado interno de ese signo.

 

·         Una de las categorías superiores de los creyentes en la jerarquía espiritual del más allá es la de los mártires, y Al-Husain es el mártir por excelencia del Islam. Entre los descendientes del Profeta (BPDyC) es el que asumió el martirio, no para el perdón de la culpa ajena sino, por el contrario, dando testimonio con su martirio de la responsabilidad de la Descendencia profética. Ellos son los primeros que se sacrifican, los que más sufren en el camino del Islam, los generosos por excelencia si hay que hablar de generosidad, los sabios por excelencia, si hay que hablar de sabiduría, los perfectos por excelencia, si hay que hablar de perfección, los mártires por excelencia, si hay que hablar de martirio, son la nobleza del Islam. Una comunidad que no tiene nobleza no tiene jerarquía ni tiene conocimiento, es una comunidad perdida. La gente vulgar se complace con no reconocer la nobleza, y queda así al margen del espíritu, de los grados espirituales, los cuales constituyen grados de nobleza. Así como los metales mantienen entre ellos grados de nobleza, hay seres humanos que los mantienen, porque los tienen.

 

·         En el Islam existe la nobleza consagrada, establecida por Allah a través de su Profeta (BPDyC), es la Nobleza profética, su Descendencia. Los que quieran  seguir sus pasos llegarán gracias a ellos a los grados de nobleza que ellos han fundado, los grados de Apertura o Iniciación. Al-Husain con el sea la Paz, nos legó el grado de apertura del martirio. Todos los que llegan al martirio, llegan en pos de los pasos de Al-Husain (P).

 

·         Este es un lapso de tristeza, de congoja, de pesar, no un día de alegría. Los diez primeros días del mes de Muharram son de luto para los musulmanes que conocen. Pero también son de meditación sobre el signo de Al-Husain y sobre lo que Allah quiere decirnos con ese signo. Meditemos en el martirio y en el significado de la vida. Cuando hablamos de “martirio” pensamos en la muerte, pero Allah nada dice de la muerte cuando lo menciona en el Sagrado Corán, afirma por el contrario: Y no digáis de quienes son muertos por la Causa de Allah, “están muertos”, por el contrario están vivos, pero vosotros no lo percibís (2:154). Y también dice: Pero no supongáis de suyo que los que hubieron caído por la Causa de Allah [en Ohodo en Badr] están muertos, sino que por el contrario están vivos y en lo de su Señor son proveídos, jubilosos de lo que Allah les otorga de Su Gracia. Y albrician a los que [de entre los creyentes] aún no los acompañan restando todavía [en el mundo]: «Que no tendrán temor [por el martirio] ni nunca se apenarán [en el más allá]» (3:169-170). El grado de martirio parecería el grado de la máxima aflicción, pero el que muere en el martirio da un testimonio de vida, de lo que él quiere para la vida. Cuando nosotros pronunciamos el Nombre divino Haii, Viviente, damos también un testimonio de la superioridad de la vida sobre la muerte, y estamos atrayendo hacia nosotros ese Atributo de Allah, el de Viviente. Meditemos sobre el significado de la vida, qué bien grande representa, qué regalo extraordinario de Allah, meditemos cómo normalmente somos inconscientes de ese bien, porque al vivir ejercemos como una rutina, nos acostumbramos, lo que nos hace olvidar el origen y el significado de esa bendición.

 

·         Cuando pensamos en la vida no la confrontamos normalmente con la muerte, y por eso se nos escapa su significado. Comparémosla mejor en un extremo opuesto con la nada, y en el otro extremo con la vida plena, el estado que debemos adquirir en el más allá, y entonces aparecerá más claro su significado para nosotros. Todos los que existimos vivimos por igual, pero los grados que vamos a obtener como remuneración en el más allá por el resultado de nuestra vida no serán iguales para todos, serán por el contrario muy distintos. El que obtenga la vida del más allá como premio estará en los grados espirituales más elevados, el que obtenga la vida como castigo no estará ni en la vida, ni en la muerte. Dice el Sagrado Corán sobre éste último: La muerte vendrá a él desde todas partes, sin que pueda morir, y por detrás [de ello] tendrá un castigo gravísimo (14:17). Su vida no será plena, no se parecerá a la vida verdadera, sino más bien a la muerte, pero no podrá morir. Pensemos en lo que significa la vida y cómo debemos trascender más allá de la muerte a una vida de bien, de bienestar, de plenitud.

·         Allah dice en el Sagrado Corán que los que comprometen su vida por Allah obtienen la vida verdadera, y Al-Husain, con él sea la Paz, no sólo comprometió su vida por Allah sino la vida de sus familiares, de sus hijos, de sus amados, para llegar al grado máximo de la vida en más allá, la vida espiritual. Al-Husain, con él sea la Paz, quería la  justicia para la vida, quería la paz entre los musulmanes, establecer el bien entre ellos, y eliminar a la dinastía de la corrupción.

 

 Ual-Hamdu lil-Láhi Rábbi -l-‘Alamín. Roguemos a Allah Ta’ala por el Imam Al-Husain, con él sea la Bendición y la Paz, y por aquellos que murieron como mártires cuando sucedió la masacre de Karbalá. Siervos de Allah, que las bendiciones de Al-Husain nos acompañen en nuestra vida.